¿Cómo escribir mejor? Una respuesta científica
Si te gusta el tema de la palabra, esto te interesa mucho. Atendé. En el 2008, la Universidad de Liverpool y otros hicieron un estudio con uno de esos nombres largos, que tenés que respirar en el medio para terminar de decirlos. “Caracterización mediante potenciales relacionados con eventos del cambio funcional shakespeariano en la estructura narrativa de las oraciones”. En criollo, vieron cómo te pega Shakespeare en la cabeza mientras lo lees. Qué pasa en el cerebro cuando te fumás un Hamlet. Olvidate un segundo de que Shakespeare es aburrido, que es viejo y todos esos clichés, que son culpa de que lo actuaron como el orto durante décadas. Si ves una película mala, no es que el cine es malo. Lo mismo con las versiones de Shakespeare. Retomo. En el estudio, tomaban oraciones específicas construidas a partir de usos lingüísticos shakesperianos y medían la respuesta cerebral con EEG. El cerebro se despertaba más en los giros lingüísticos que eran raros, pero no lo suficiente como para no...