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Mostrando entradas de julio, 2026

Entré en modo adicto a la escritura (y no quiero salir)

Te cuento en qué estoy para que conozcas a dónde me ha llevado, a mí, sostener la escritura tantos años.  Porque si ves que alguien puede, vos también podés.  Quizá no ya, quizá no igual, pero es algo que técnicamente se puede. Bueno, en este momento estoy:  1- Terminando una obra nueva.  Porque estoy feliz con quienes actúo y quiere escribir otra ya, para tener a mano y empezar a ensayar cuando termina la actual. 2- Corrigendo una novela que hice hace diez años. Corto y saco referencias viejas (por ejemplo se pagaba en efectivo y hoy quizá es mejor decir que paga con QR) Y aclaro momentos. Y corto. Tenía 342 páginas y ya tiene 299. 3- Corrigiendo un guión que hice hace dos años.  Se lo mandé a un director y quiere presentarlo como proyecto al INCAA. Con lo cual requiere repaso.  No uso droga para estar despierto, no tomo doce cafés, no llamo a la Musa Inspiradora. Soy concretito.  Le doy 44 minutos a cada uno. Escribo en ese bloque. Descanso los 16 mi...

¿Por qué ESCRIBIR ES DIVERTIDO?

Te lo explico en un video de cinco minutos. Ves el video haciendo click acá Nos vemos, divertite C.

Mi opinión honesta del talento

Me da mucho orgullo y alegría saber que este es el mail 101. Por muchas cosas.  Superé los 100 y siempre es lindo ver que se suma un dígito.  Pero también por lo que implica sostener.  100 mails significa que tengo más de 170 páginas escritas. Por escribir un rato, todos los días. O sea: si hubiera empezado una novela hace 100 días, ya tendría un primer borrador y más, pensando que el estandar es 150 páginas.  La constancia le gana al talento.  Es así.  Yo no sé si tengo talento. Me lo pregunté mucho tiempo, ¿tengo? ¿Tiene el otro? Si tengo, ¿por qué no logro más? Si escribo bien, ¿por qué alguien que no lo tiene, logra más? ¿Dónde se compra? ¿Se puede robar? ¿Me lo puedo inyectar? Cuando salí de esa calesita mental y me enfoqué en: sentate todos los días y escribí y lee, todo cambió.  Primero despacito.  Después mucho, porque se acumula.  Y en interés compuesto.  Una página todos los días es una cosa al comienzo, cuando llevás diez años...

Este es el mail número 100

Y todos los anteriores, los lees acá. Nos vemos, divertite  C.

Cómo ser tu mejor versión (en una frase)

Tengo abierto el ingreso para trabajar conmigo 1 a 1.  No sé hasta cuándo, porque depende de otros proyectos.  Mientras, va ingresando gente y me da gratas sorpresas.  Hace poco entró una persona con una situación que se repite: le encanta escribir, empezó sola, fue a un taller que no le gustó, y pensó entonces que no podía escribir, porque la escritura era lo que se hacía ahí.  Suena lógico. Querés ser médico. Vas a una facu que te enseña cosas que no te gustan. Decís: no puedo ser médico.  Pero el arte no funciona así. El arte es fundamentaliso de la subjetividad. Lo que te gusta, es lo que está bien.  Esta persona encuentra una frase en el comienzo de mi programa, que dice ser “lo que estaba buscando”. Como quien busca algo y no sabía qué buscaba, hasta que lo encuentra.  En la introducción a mi programa digo esto:  NO SOS ALUMNO O ALUMNA: SOMOS DOS PERSONAS ADULTAS INVESTIGANDO JUNTAS, DETECTIVES BUSCANDO PISTAS PARTA LOGRAR TU MEJOR VERSIÓN. ...

Como te digo una co te digo la o

Respuesta hermosa de una persona en este espacio, que me sirve para mostrarte qué te conviene y qué no, si querés avanzar en tu escritura.  Me escribe alguien de la lista:  Gracias Carlos: estoy sintiendo ganas de volver a escribir gracias a tus correos.  ¿Podría enviarte un cuento para que me des tu opinión? Mil gracias, cordiales saludos. A lo primero, de las ganas: me encanta que pase eso.  Es la idea. Esto es algo gratuito, donde te invito a comprarme cosas. Incluso lo gratis te lo vendo: cuando te mando mi novela gratuita, te “vendo” que la leas.  Si todo este teclear diario termina generando ganas de escribir, bienvenidas sean y gracias. Adelante.  A lo segundo, sobre mandarme algo, le dije que no.  Si lo habilito, y pensando que hay 4300 personas en la lista, imaginate que solo el 10% me manda algo. Serían 430 cuentos sobre los que opinar. Y gratis. No.  Pero, ¿por qué?  Por varios motivos y creo que todos te van a enseñar algo.  ...

El cielo se toma por asalto y los espacios que te gustan, también.

Te cuento de un día de 2008, donde mi actitud me ayudó a formarme con los mejores.  Quería estudiar con Augusto Fernandes, un maestro de actores. Hice la prueba, ante él. Me preguntó si podía mandarme a “la escuelita”. O sea, estudiar en su escuela, pero con otra gente. No, yo quiero entrenar con vos y nadie más, le dije. Me dijo que yo no estaba para entrenar con él. Entonces no vengo, dije.  Me fui y a la cuadra, me metí en un locutorio. ¿Te acordás de esos lugares?  Si no los conociste, te explico rápido: cuando no era tan común tener compu y teléfono, había lugares que tenían muchos y les pagabas por usarlos. Me metí en un locutorio, pedí una computadora y busqué en la guía telefónica en internet el teléfono de Abelardo Castillo.  Lo anoté. Salí de la computadora y pedí un teléfono. Lo llamé y le dije que quería estudiar con él. Me dio una lección gratuita que escuché feliz. Y me citó para visitarlo en la casa, el jueves siguiente.  Entré al taller de Abelar...

¿También podría ser sexólogo?

Te cuento cómo un cliente nuevo expresó lo más importante del programa, que ni yo había articulado tan bien.  Estábamos en la entrevista para ver si ingresaba. Siempre hago entrevista, para conocer a la persona, y que también me conozca.  Aunque tenga el dinero y las ganas, el trabajo 1 a 1 va a hacer que pasemos mucho tiempo juntos, y hay que testear si hay match.  Es como un Love Is Blind por videollamada. Vemos si todo anda bien, antes de viajar al paraíso.  Habla que te habla de cuánto escribió, qué hizo y yo lancé una pregunta que parecía sacada de una cita:  ¿Y qué querés conmigo? Recuperar el placer, dijo.  Pensé que sonaba perfecto. Que ese es el problema más grave y, lamentablemente, el más común.  No la falta de escritura, ganas, leer, voluntad de trabajo.  El problema era que hacía todo eso y no se divertía.  Pero antes se había divertido.  El camino es así: uno la pasa bomba escribiendo, le mete más horas de estudio, se llen...

Hoy vengo con dos amigos

Hacé click para ver dos minutos con dos maestros, dejando una lección memorable para vos, que no tenés tiempo para escribir o tenés y no sabés cómo usarlo, o lo usás y puteas porque te interrumpen. Nos vemos, divertite. C. PD: Te dejo una cuenta: este es mi mail 95. Escribo uno por día. Es más o menos una página y media por mail. El Word original donde los escribo, ya tiene 158 páginas. Mirá el video y vas a entender por qué te digo esto. 

Te confieso un pecado terrible

Te cuento mi historia pecaminosa para que veas que hay que escribir todos los días, pero también ser flexible.  Mi objetivo es enviar un mail todos los días.  A las 18 hs.  A veces lo escribo antes y lo programo, a veces justo y lo envío. A veces, como hoy, más tarde.  ¿Por qué?  Porque cuando dieron las 17:36, yo había terminado de cocinarme un postre fitness (estoy en esa onda) y pensé que tenía que mandar el mail.  O dormir una siesta, porque venía agotado.  Pensé que era una buena idea para un mail, contar el dilema. Y me dormí la siesta.  Porque así también te enseño que la creatividad no sale del aire, sale de la diaria. Y con lo que tenés a mano. En mi caso: cansancio. Por eso esto sale más tarde. Porque me dormí una siesta. Esos son mis problemas, ¿siesta o no siesta? Y escribir.  Sobre tus siestas no sé nada, pero para escribir, te puedo ayudar con mi método y lo conocés acá.  Nos vemos, divertite.  C. 

Mi respuesta a un suscriptor mexicano. Ahora me debe un taquito.

Hace unos días me escribe un suscriptor con unas consultas que me hacen seguido, así que aprovecho mi respuesta para todos.  Su mail decía: Buenas, estimado Carlos En primer lugar, felicidades por menuda selección de fútbol, esos pibes no son de este mundo, empezando por el que porta la 10. Desde la ocasión en la que nos enviaste un mail relacionado a Messi (ser el jugador con más penales errados pero también el más goleador) y a ti mismo (enviar tus trabajos a diversos concursos, no ser ganador en un puñado, pero sí en otros tantos), tengo algunas dudas en la cabeza que me han resonado. En todas estas ocasiones en las que no ganabas un concurso, ¿reescribías parte del texto rechazado? ¿O simplemente lo mandabas a otro concurso intacto? ¿Consideras que reescribir sigue siendo escribir?  Me lo pregunto porque me pareciera que reescribo más de lo que escribo y no sé si esto pudiera suponer un error de mi parte. Y ya como un duda adicional, ¿envías tus textos a concursos en cuánt...

Lunes por la madrugada, cierro los ojos y veo tu cara...

... que sonríe por ser subcampeón.  Parece que sí, pero no soy futbolero.  Me hubiera gustado que ayer ganara Argentina, pero tampoco estoy rasgándome las vestiduras por la tristeza.  Lo que sí: esta vez me pareció que todo se tomó con menos drama. Si seguiste cada tanto algún mundial, hubo derrotas que eran como decir: no jugamos nunca más a nada.  Como esas relaciones que terminan como el culo y nos decimos, "me voy a un convento, me retiro, no juego más". Cuestión: con esta nueva actitud recordé que es lindo festejar un logro, aunque no sea “el” logro.  Por ejemplo, tengo muchos cuentos que han sido finalistas en certamenes. No ganaron el premio, pero pegaron en el palo. Y en estos casos, pegar en el palo (entrar en la final, entre los miles que se envían) es un logro. Uno de los últimos, fue el año pasado, en el certámen Microcentro Cuenta. Eligieron 25 de entre 1970 enviados. De esos 25 eligieron 9, un ganador y ocho para publicar.  Es uno de mis mejor...

Regalo Mundialista

Hace veinticinco años escribí un cuento, situado en el partido de Argentina contra Inglaterra en 1986. Lo mandé a un certamen.  Y gané premio. Salí segundo.  Te lo paso para que lo leas, acá. Nos vemos, divertite.  PD: ¿Cuánto mate puede tomar un hincha de Argentina en una final? Yo hoy creo que llegué a cuatro litros y perdí la cuenta. 

Quiero ser un Scaloni del contar

Hoy tengo un ensayo largo de una obra nueva.  Escribí, voy a dirigir. Y también actuar.  O sea, me voy a volver (más) loco.  Pero ya tomé una decisión.  ¿Tomar clonazepam? ¿Avisarle al público antes de empezar que hice todo y que me tenga paciencia si algo sale mal?  No. Una decisión estratégica.  En las escenas que estoy yo, voy a dirigir como si no actuara, imaginarme que estoy, ver qué haría por el espacio, y luego meterme y hacer eso.  Lo puedo hacer por varios motivos:  1- Mis compañeros confían en mí (ya los he dirigido)  2- Si hago todo junto, me embarullo. Si juego a ocupar cada rol a su tiempo, me sale mejor.  3- No hay una manera oficial ni única de actuar, ni de dirigir, ni de escibir, ni de hacer todo eso junto. Hay tus maneras, las que te gustan y sirven.  Todo esto se resume en dos palabras que ya te dije y que son tan sencillas y cotidianas, que su importancia se nos pasa por alto:  Decisión y Estrategia.  E...

Tres tipos de personas que debés evitar si querés escribir

Y también te explico por qué se comportan así. Evitá:  Los que te dicen que no tiene sentido si ahora la IA escribe mejor y gratis. Estos quisieran escribir pero encuentran una excusa perfecta. En realidad tienen miedo.  Los que te responden de inmediato “yo una vez escribí” cuando les contás que estás escribiendo. No quieren hablar de eso porque ellos quisieran retomar y no se animaron, como vos. Al toque pasan de tema.  Los que te preguntan “¿y, cómo vas con eso?” con tono de que es una boludez. También quisieran poder dedicarse a cosas que “no sirven para nada”. Como escribir. Eso que vos también sabés que no sirve para nada en el sentido capitalista mecánico del término, pero que te hace bien.  Hay muchos más y los iremos conociendo.  Mientras, evitá estos y dale bola a los que te alienten.  Yo te aliento así: formate leyendo y escribiendo lo que te gusta, mucho.  Y si querés alguna formación, también que sea con alguien que te guste cómo piensa....

¿El paf para los que tienen asma creativa?

Esta lista crece rápido. Estamos a minutos de ser 4 mil. Por lo tanto, también crecen los que responden.  Ya me contaron que el fútbol es el opio de los pueblos, ya me enviaron un mensaje de 40 líneas con todas las letras en mayúsculas sin puntos ni comas, me han criticado por mandar mucho sin darse de baja, que soy un vendehumos, etcéteras varios que seguiré acumulando. También está el reverso bueno.  Hoy me ponen: Este mail no es para responder tu news si no para contarte que me devoré Festival hace un par de semanas y tenía pendiente enviarte mis congratulaciones.  Qué pedazo de libro, papaaaaá!  Y al final: Tanto Festival como tus mails diarios son inspiradores.   Me gusta mucho la palabra "inspirar". Me suena a respirar, primero. Por lo tanto, si necesitás oxígeno creativo, podés leer los mails anteriores. O bajarte “Festival”, gratis.  Nos vemos, divertite.  C.

Cuando termines de festejar, lee este mail

Bueno, si no sos futbolero y no te importó el partido, lo leerás antes. No sé vos, pero yo miré el partido y estoy contento.  Como sea, no te voy a hablar del Mundial.  No mandé el mail más temprano porque se me hizo tarde. Antes del partido, me puse a escribir y me copé. Estoy preparando una nueva obra. Será la número 35 que tendré escrita.  Y en breve estreno la número 11. Ya te pasaré data.  Cuestión, que en el armado de la idea, me acordé que tenía una obra parecida. Que había escrito hace once años.  Fui a los archivos (tengo todo digitalizado, por suerte) y noté que estaba hablando de casi lo mismo. De la misma manera. Pero con once años más de oficio encima.  Y me sentí bien por todo eso.  Por haber sostenido la escritura tantos años, por haber escrito incluso algo parecido y retomarlo. Sin problema. No me preocupa “ser original”. Me preocupa (o mejor dicho, me ocupa) ser auténtico con lo que quiero decir. García Márquez dice que escribimos el m...

¿Cómo escribirán los caballos?

Una lección maestra sobre cómo tratarte a vos y a otros, para sacar lo mejor de cada uno.  Si hay alguien que admiro en esta vida, es a Clint Eastwood.  Pasó de ser el vaquero con cara de culo a uno de los mejores directores de la historia. En el sentido más integral. Para mí, sus películas son un gran ejemplo de cómo contar bien.  Cuestión, que cuando graba, como director hace esto.  Habla bajito.  Eso. En serio.  Con el set preparado, pregunta a los actores si están listos, si está todo okey, y arrancan. Todo en un tono apenas audible, susurrando como si hubiera gente en la habitación junto al set, a la que no quisieran despertar.  ¿Por qué? Resulta que las primeras películas que hizo fueron westerns, y los directores no gritaban “¡Acción!” con esa energía de milicos entrando al combate, por un motivo práctico: Los caballos se ponían nerviosos y se podían piantar, enervarse y tirar por los aires al jinete que tenían encima o meterle una patada a algu...

La Patota de la Compaq Presario

Flashback dosmiloso para contarte cómo opero desde hace más de veinticinco años.  Año 1999, me recibo del secu y ya sé que quiero escribir. Me anoto en Letras. Y pienso que quiero eso que ya algunos tienen en las casas: una computadora.  La tomo básicamente como una máquina de escribir un poquito más amable. Si le quiero cambiar el nombre a un personaje cuando termino el texto, no tengo que pegarle papelitos. Magia.  Eso sí, no tengo un peso para comprármela. Era casi un objeto de lujo.  Busco concursos que la tengan como premio. Hay varios. Uno es de una guía de carreras universitarias. Sí: juntaban las carreras e imprimían un libro con eso. Otro universo, ¿no? Mando. Quedo finalista. No gano.  Encuentro otro en LA NACION. “Jovenes Periodistas”. No quiero ser periodista, quiero escribir ficción y quiero la computadora. La consigna: “¿Internet cambiará el futuro?”.  Escribo. Mando. Salgo tercero.  Gano la computadora.  Te dije la marca en el asunt...

Carambola cósmica activada

Te comparto en qué estoy hoy mismo, para ver, una vez más, que uno nunca sabe dónde puede terminar lo que se escribe.  Y también la importancia de acercarte a gente que uno admire y sea buena.  2024. Termino de escribir una obra para dos personajes. Como las primeras versiones las hago en un programa de guión, para tener referencias del tiempo, me queda un primer borrador en ese formato.  (Dato gratis para quien no sepa: en el guión cinematográfico, el estandar es 1 página igual a 1 minuto. Con lo cual voy teniendo control del tiempo. No quiero hacer una obra y después enterarme que dura 4 horas).  Al mes se abre un concurso de guión. Aprovecho el formato en que está y hago guión de la obra. Y como me copo, hago la novela también.  Solo por eso: por amor a la historia que tenía entre manos.  Fin del año pasado un conocido lejano con el que hablé una vez tres minutos gana un premio de guión. Como en esos tres minutos que hablé recuerdo que me cayó bárbaro, l...