Lunes por la madrugada, cierro los ojos y veo tu cara...

... que sonríe por ser subcampeón. 


Parece que sí, pero no soy futbolero. 


Me hubiera gustado que ayer ganara Argentina, pero tampoco estoy rasgándome las vestiduras por la tristeza. 


Lo que sí: esta vez me pareció que todo se tomó con menos drama. Si seguiste cada tanto algún mundial, hubo derrotas que eran como decir: no jugamos nunca más a nada. 


Como esas relaciones que terminan como el culo y nos decimos, "me voy a un convento, me retiro, no juego más".


Cuestión: con esta nueva actitud recordé que es lindo festejar un logro, aunque no sea “el” logro. 


Por ejemplo, tengo muchos cuentos que han sido finalistas en certamenes. No ganaron el premio, pero pegaron en el palo.


Y en estos casos, pegar en el palo (entrar en la final, entre los miles que se envían) es un logro.


Uno de los últimos, fue el año pasado, en el certámen Microcentro Cuenta.


Eligieron 25 de entre 1970 enviados. De esos 25 eligieron 9, un ganador y ocho para publicar. 


Es uno de mis mejores cuentos, creo. 


¿Querés leerlo? Comprás el libro acá. 


Nos vemos divertite. 


C. 


PD: En algún momento haré una compilación con mis cuentos que llegaron a instancias finales y no ganaron, creo que se llamará “Cuentos subcampeones”.