Como te digo una co te digo la o
Respuesta hermosa de una persona en este espacio, que me sirve para mostrarte qué te conviene y qué no, si querés avanzar en tu escritura.
Me escribe alguien de la lista:
Gracias Carlos: estoy sintiendo ganas de volver a escribir gracias a tus correos.
¿Podría enviarte un cuento para que me des tu opinión?
Mil gracias, cordiales saludos.
A lo primero, de las ganas: me encanta que pase eso.
Es la idea. Esto es algo gratuito, donde te invito a comprarme cosas. Incluso lo gratis te lo vendo: cuando te mando mi novela gratuita, te “vendo” que la leas.
Si todo este teclear diario termina generando ganas de escribir, bienvenidas sean y gracias. Adelante.
A lo segundo, sobre mandarme algo, le dije que no.
Si lo habilito, y pensando que hay 4300 personas en la lista, imaginate que solo el 10% me manda algo. Serían 430 cuentos sobre los que opinar. Y gratis. No.
Pero, ¿por qué?
Por varios motivos y creo que todos te van a enseñar algo.
1- Si yo te leo gratis y vos no me pagás por mi opinión, no valorás mi opinión. Así de fácil. Y yo trabajo gratis. ¿A alguien le gusta trabajar gratis? ¿Hace falta responder?
2- Incluso pagando, tiene que haber un trabajo previo. Conocernos, ver qué querés, y así la opinión o devolución, tiene una perspectiva útil a tus objetivos.
Más allá de este espacio, cuidado con el “te mando algo para que me des opinión”, sin marco.
Quien opina puede decir cualquier cosa y lejos de ayudar, confunde y marea. Es meter otra voz en el proceso, cuando todavía no tenés la tuya clara.
Y más cuando no sabe nada del tema. Es la típica de mandarle el cuento a tu tía porque la querés y ella “lee mucho”.
Y te dice una boludez que te deja de cama.
Como me hicieron estos requerimientos de lecturas varias veces, pronto armaré un servicio para eso: para revisar textos.
Corto y efectivo y enfocado.
Mientras, si querés mejorar drásticamente tu escritura, tengo un programa para que escribamos algo juntos y así compartirte lo que sé. Los que lo hicieron dicen que está bueno.
Pero como yo no estudié conmigo, no opino.
Te lo cuento acá y al fondo de la página hay testimonios.
Nos vemos, divertite.
C.