Movimiento karateca infalible para hacer cuando te critican.

La sala para hoy está llena, por eso no te invito a la obra.


Queda una función la semana que viene. Y termina para siempre.

Dicho esto, vengo pensando en los festivales.

Antes había más picante, no sé. Más vida. ¿Será culpa de la IA, también?

Puede que sí. O puede que no. En todo caso, esta anécdota es linda.

1994. Hay una película llamada “Tres colores: azul”. Parte de una gran trilogía, de un tal Krzysztof Kieślowski. Si no la viste, yo recomiendo. Quizá te parezca lenta. Problema tuyo. A mí me gusta.

Cuestión: compite ese año en Cannes contra un loquito. Tarantino, que llevó “Pulp Fiction”.

Se anuncia el ganador. Gana Tarantino. Alguien en el público lo abuchea. Porque no era “justo”, o uno de esos fascismos culturales, que no entiende que no hay gustos correctos. Tarantino ejecuta lo más lógico que se puede hacer en el festival más importante del mundo.

Levanta el dedo y hace fuck you.

No sé si te gusta o no Tarantino, no importa. Importa que hizo eso. Y podés aprender.

¿No te gusta lo mío? ¿No te gusta que gané? Fuck. You.

En serio, no hay más análisis que ese. Imaginate que Tarantino frenaba y le daba el micrófono a la persona que lo insultaba. Para saber cómo podía hacerla sentir más cómoda.

Bueno, si es una opción para vos, mejor no escribas. Ni vivas.

A él le fue bien con esa estrategia. A mí en general también. Yo no levanté nada en Cannes, pero quien te dice. 

Y hablando de festivales: no sé si leíste mi novela. Te la dejo acá.

La bajás gratis. La escuchás gratis. La comprás al 50% poniendo FESTIVAL-50 en el checkout. 

¿Más? No tengo.

Nos vemos, divertite.

C.

PD: Ya sabés qué dedo mostrar cuando te dicen que tus textos son flojitos.