Tomo las palabras de un genio. Te pueden servir.
Una pregunta que me hacen mucho es: ¿por qué escribís?
Casi siempre siento que esperan una respuesta definitiva y lógica. Como si la hubiera.
Pero los motivos son siempre personales. Y, por lo tanto, únicos.
Cito a Alejandro Acobino, gran dramaturgo y amigo, que dijo:
Mi motor es la fascinación por el arte primero. ¿Por qué el teatro no es algo tan simple de explicar? Es decir, mi mayor relación con el público es que del público vengo. Y hago teatro para que exista el teatro que querría ver... Y si no tengo mayor reflexión es porque gasto la mayor parte de mi tiempo reflexionando sobre los problemas estéticos que me planteo.
Alejandro me enseñó un montón. Y en ese párrafo te puede enseñar mucho.
Hacé las cosas porque te gustan. Ocupate de lo que te guste y quieras. Lo demás es paja.
Teoría para explicarles a otros, que quizá nunca entiendan o, en el fondo, ni les importa.
Pensar no es hacer.
Por eso, yo también hago el teatro que me gustaría ver.
Como la obra que ya está terminando: quedan dos funciones. Entradas con descuento, acá.
Nos vemos, divertite.
C.