¿Por qué escribís?

La pregunta del asunto es una de las más útiles para organizarte, de manera real, en tu actividad de escritura. 


No importa si lo hacés mucho o poco, si sos profesional o amateur (otro día debatimos qué es cada cosa) si querés hacer un folleto para la fiambrería de tu cuñado o una obra inmortal, la pregunta: 


¿Por qué escribís? 


Te sirve a vos. Para que, conocido el motivo, lo alimentes. Y te hagas cargo, si querés. O veas que no es tan importante, y puedas no escribir con calma. 


En mi caso, escribo porque lo necesito. 


Tengo la pulsión física de teclear todos los días, un poco. Si puedo, más que un poco. 


Hoy día hago el mail, y al menos una ficción. En este caso, una novela. Con eso, mi dieta está bastante cubierta. 


Si un día no escribo nada, me siento mal. Es como no ir al baño o no dormir. Lo padezco. 


¿Esperabas una respuesta más culturosa? ¿Del tipo “expresarme”, “ser parte de la cultura”? 


Nop. 


No escribir para mí es como no hacer caca. 


Vos, ¿por qué escribís? 


Si la respuesta te gusta, ocupate. 


Y si necesitás formas para concretar, tenés mi programa 1 a 1. 


Nos vemos, divertite. 


C.