Para escribir tenés que estar en tu margen, no en tu centro

Situación. Empiezo el CBC para la Carrera de Letras. Año 2000.

La paso como el culo estudiando materias que no me gustan. Cuatro por cuatrimestre. Cursando todos los días.

No escribo nada ese año.

Termino el año con todas adentro, igual. Menos una, que iba a final. Semiología. Digo: voy a recursarla porque me gustó.

Y en el tiempo libre que me queda porque curso esa sola, escribo.

Conclusión: hago una novela, disfruto una materia y pasa esto:

En el medio de la clase, tomaba apuntes en un cuaderno. Y anotaba las ideas para escritura en los márgenes. En un momento la profesora le pidió silencio a una chica de saquito al fondo.

Lo dijo así y yo pensé: qué buen título. Anoté en el costado:

“Título para cuento: la chica de saquito al fondo”.

Entonces me di cuenta que tenía más ideas para escritura en los márgenes, que apuntes sobre la materia.

Elipsis: unos meses después empecé la carrera y la dejé.

Lo que no dejé, es de escribir.

Y armé algo para comprimir todo lo aprendido.

Nos vemos, divertite.

C.

PD: La anécdota de la carrera la cuento en este otro video.