A los que nos gustan las palabras se nos vienen tiempos interesantes para nombrar cosas

Título largo pero que encierra un buen concepto. 


Leelo de nuevo o mejor te lo dejo acá: 

A los que nos gustan las palabras se nos vienen tiempos interesantes para nombrar cosas.

Se la dije el otro día a alguien de esta lista, que me consultaba por el programa. Me contó su caso y me pareció que yo no podía ayudarla. Porque no voy a andar vendiéndote si no sos mi cliente. 

Esta persona tiene un proyecto que a falta de una palabra mejor llamó de “autoayuda” y a los dos nos hizo ruido la palabra. 

Es una palabra que ahora es barata, por estar hiperusada. 

Estamos en un momento donde todo se hiperdevalúa rápido por eso: porque si pega, se usa mucho. 

Como los parripollos y las canchas de paddle en los noventas. 

Las canchas volvieron, claro. Hasta que hagan muchas y todo dé la vuelta, otra vez. 

Hace cinco años simular una foto con Messi era una joya, porque uno la miraba y sabía que eso había demandado mucho trabajo, si era mentira. 

Ahora todas las IAS te lo hacen gratis. 

Decíme la verdad, ¿no sentís “uy, otra vez” cuando vez cualquier imagen hecha con IA? 

Algo así pasa con muchas palabras. 

“Mitos” es una hermosa, que ahora es sinónimo de “mentira”, cuando en verdad es un relato que enseña. 

Una de las más odiadas hoy día creo que es “coach”. Se gastó como un lápiz que no tiene más mina. No da más. 

Con este panorama, en los tiempos venideros, si te importa el lenguaje, vas a tener un gran trabajo creativo: separar las palabras que no sirven, o las que han secuestrado para otros usos, y armar las propias. Las que te expresen.

Te cuento todo esto porque las palabras me gustan y me importan. Juntas arman sentido e historias. 

Como este mail. O como las novelas, cuenots y obras que hice y te las cuento acá.

Nos vemos, divertite. 

C.