Tenemos un Schwarzenegger de la escritura entre nosotros
Ayer me escribió alguien en esta lista.
Era una respuesta al mail donde cierro con “te quiero mucho, pero ponete las pilas con lo que te gusta, eh”.
Cuestión:
Me dice que se ocupa de sus familiares y no puede escribir. “Es como vivir con la KGB”, dice, textual.
Lo primero que quiero decirte delante de todos es que es una metáfora maravillosa.
Así que escribís bien.
Me cuenta que estos correos le inspiran y que, como no puede escribir en ningún lado… se le ocurrió llevarse el cuaderno al baño.
Es la mejor declaración de voluntad que he leído sobre escribir en los últimos 43 años.
Y tengo 44.
Y ahora opino:
Hacelo. Llevate el cuaderno al baño. Fijate antes que la lapicera funcione. Si podés, escondelo al salir. Si lo ven y te preguntan qué hacías, deciles: rezaba.
Y llorá, que siempre funciona para que no te pregunten más.
A vos que tenés mil excusas, leé de nuevo: quiere escribir y se lleva el cuaderno al baño.
Si querés inspirarte también, te dejo todos los mails acá.
Nos vemos, divertite.
C.
PD: Acordate de esta persona la próxima vez que digas “mejor escribo cuando termine el próximo curso con (llená tu teórico favorito aquí)”.