Consejo que va a disparar tu creatividad a la estratósfera (si lo aplicás)

Tuve una reunión con un posible cliente y en el discurso donde me explicaba lo que había hecho antes, noté algo que le señalé:

Siempre habla mal de sí mismo y de lo hecho.

Y hay muchos que me escriben y veo el mismo patrón.

Desvalorizar la propia experiencia como si respondieran a un estándar invisible, poco claro, pero siempre lejano y rigurosamente mala onda:

“Publiqué un libro que no vale mucho”.

“Hice este cuento que es poca cosa”.

“Me gusta escribir pero no soy nadie”.

“¿Puedo hacer teatro? Soy malo para expresarme”.

STOP.

Primero, si querés, lo podés hacer.

Y si lo hacés, lo estás haciendo bien.

Hacerlo ya es hacerlo bien.

Te la digo de nuevo, porque esta frase es tan anti todo, tan sencilla en un mundo que celebra lo complejo, que se te puede pasar. La repito:

Hacerlo ya es hacerlo bien.

Esto es algo que depende solo de tus ganas.

Si tenés 60 y querés jugar al fútbol y ganar un Mundial, no es que no podés: sos idiota. Eso sí es un deseo incorrecto. Pero no porque esté mal moralmente: porque es un camino directo a la frustración. Es un deseo que no te conviene tener.

Pero si lo que buscás es la expresión creativa, lo podés hacer ya mismo. Con lo que tenés y con lo que sos.

Y justamente lo que tenés y sos es lo que te hará interesante, no pretender tener más y ser otro (¿quién?) antes de arrancar.

Después verás si publicás, estrenás o te ganás el Oscar, pero esos son resultados que no manejás.

HACERLO sí lo podés manejar.

Entonces, cada vez que te pesques diciéndote algo malo de lo hecho o de lo que está por hacer en lo creativo, STOP.

Siempre es mentira.

Y si lo que querés es escribir, pasarla bien y tener herramientas para eso, tengo el programa. Acá.

Si te interesa escribir, aunque no trabajemos juntos, podés ver el video. Creo que te va a servir.

Nos vemos, divertite.

C.