Además de autor tengo obras ahijadas

Podés cuidar al hijo de un amigo y sentirte un rato padre.

Una relación así tengo con esta obra que te voy a recomendar.


Hace diez años hice una obra con amigos queridos.


Varios de ellos empezaron a escribir.


Uno me pidió una mano con la escritura de una obra. Hicimos una especie de tutoría sobre su idea. Metí mano, ideas y levadura en lo que me parecía una gran masa.


Muchos de los que me dicen “voy a hacer mi  obra/novela/cuento” postergan y de pronto ya tienen 88 cuando quieren arrancar. Y en general ya no pueden ni escribir.


Pero mi amigo le metió pata y armó la obra, donde encima dirije y actúa. Y también actúa otro amigo.


Más felicidad.


Si el cielo tiene definición, además de buena familia, debería ser: proyectos con muchos amigos.


Esta joyita de obra de la que soy padrino, viene a hacer funciones ahora a Capital. Si estás por acá, vení. Te dejo las entradas acá.


Nos vemos, divertite.


C.


PD 1: Las entradas, acá.


PD 2: La ficha de la obra, acá. Fijate la pirotecnia de felicidad que son los comentarios.


PD 3: Si querés ver la tutoría, te la dejo acá. Es una clase sobre cómo tomar decisiones para tu obra. A juzgar por lo que pasó después con el material, lo hicimos muy bien los dos: yo hablando y él recibiendo.


PD 4: La función es el 20. Yo voy. Si vas, nos vemos y te pido una selfi.