Acá engripado te escribo igual

Me levanté moqueando, débil y afiebrado. O sea, me siento como el culo.


Pero mientras escribo, me siento bien.


Haré este mail y, si tengo energía, corregiré un capítulo de la novela que estoy preparando.


Esto es para mostrarte que, si escribís y sostenés, también podés hacerlo en momentos como este. No me estoy muriendo.


Tampoco está en mis planes. Por lo menos hasta que termine los diez años del mail diario.


Conozco —y también viví— mil historias de actores enfermos que entran al escenario y parecen nuevos. Salen, vuelven a levantar temperatura y directo a la cama.


El foco creativo de lo que amás te salva.


Si querés enfocar en escribir, tengo libres los últimos dos cupos del programa para este mes. El video lo ves acá.


Me voy a terminar y a descansar.


Nos vemos, divertite.


C.


PD: Qué gran invento el Dibuprofeno.