Tres cosas malas que te van a pasar cuando veas mi obra

El sábado reestreno un espectáculo.


Como hay cosas que probablemente no hayas experimentado en teatro (y sé que las generamos), te las advierto para que decidas si vale la pena correr el riesgo de ver algo diferente.


En “He visto un aparato” pasa esto:


1) No vas a tener ganas de agarrar el celular.

De hecho, al inicio hay un texto sobre el asunto que seguro pensaste mil veces y nunca viste en escena. Te va a sorprender.


2) No te vas a distraer nunca.


Si tenés la costumbre de querer pegarte con un martillazo en las rodillas por el nivel de embole del teatro que ves, no es el caso.


3) Al final vas a decir algo más que “¿dónde comemos?”.

Cuando te divertís en serio, mirás la obra y después charlás de ella.

Para mí, ese es todo el misterio del buen teatro.


Igual tranqui: también hay un par de lugares lindos para morfar. Sacá la entrada acá y te los recomiendo en persona, en el teatro.

Te la dejo con descuento porque me diste tu mail.


Podés abrir el link y mandárselo a quien quieras. Son cinco sábados y se termina.


Nos vemos ahí.


C.


PD: Levante la mano quien no va al teatro porque, en general, se aburre. 


Yo. 


Por eso hago obras divertidas. Incluso los dramas deben ser atractivos.

PD 2: Un par de críticas buenísimas acá