Hice todo bárbaro y una señora me maltrató por eso

Una de las cosas que más me preguntan es: ¿cómo sé que mi texto está bien? 

Y yo siempre doy una respuesta incómoda: depende. 

¿De qué? De lo que quieras decir. 


Si lo lograste o no, es lo primero. Seguro que si lo lograste, se puede mejorar. Eso es lo segundo. 


Los que esperan respuestas fijas a ese tipo de preguntas, son los que eternizan el escribir. 


En estas líneas de arriba tenés más sabiduría para escribir que en mil talleres. Van gratis. Pasasela a alguien que le interese el tema. 


En serio: le va a aliviar la cabeza con este tema. 


Cuestión, para mí, es igual en todo lo expresivo.


¿Qué quise decir? ¿Puedo mejorarlo? 


Hace unos años hice una obra que escribí. Dirigí. Y actué. ¿Pensabas que el loco era mi viejo? Bueno, soy su hijo. 


Hacía básicamente de un personaje que se define en dos palabras: un forro. Un auténtico mal tipo. 


Una vez, a la salida, un grupo de señoras conversaban en la puerta. Una me miró y me gritó con muy mala cara: “sos terrible, nene”. Estaba auténticamente ofendida. Me quiso abrazar y medio no le salía, sentía que abrazaba al personaje. 


Pensé, “lo hice bien”. 


Dije lo que quería decir. Y alguien se lo creyó. 


Con gran parte del equipo con que hice esa obra, estoy haciendo “He visto un aparato”. Vení. Hay descuento, por estar en esta lista. Acá. 


Si vas avisame y nos vemos. 


Abrazo y que tengan un buen cierre de miércoles.


C. 


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