Con una pequeña ayudita mineral de mis amigos

Una nota de color y fuego sobre los que hacen arte con ganas. 

¿Cómo empezó el festival de teatro más importante del mundo?

Cuenta la leyenda que una noche de 1942, un tal Rudolf y una soprano paseaban cual tórtolos por Princes Street, Edimburgo, tras ver una función de ópera. 


El Castillo estaba bañado por la luz de la luna y ella comentó con nostalgia de preguerra, que la capital escocesa sería un escenario maravilloso para un festival. No había jodas, porque Hitler estaba haciendo bardo. 


Bueno, la leyenda es un verso. 


La verdad de la milanesa, como siempre, es más cruda: el Señor Rudolf dirigía un teatro y pensaba ideas para financiarlo en medio del desastre bélico. 


Pensó que un festival era una buena opción. 


Cuando la guerra terminó, retomaron la idea. Anunciaron el Festival de Edimburgo en los diarios y llegaron miles de cartas a favor y en contra. 


Pero, hubo un problema. 


La energía todavía se racionaba. Como cuando te piden que pongas el aire a 24 grados como máximo. 


Y el mala onda del Ministro de Combustibles y Energía prohibió la iluminación del castillo. 


Pero, hubo una solución. 


La gente del lugar mandó a la organización una lluvia de cartas y telegramas con generosas ofertas de donar carbón. 


Y el evento se hizo. Cuatro días a pura luz autogestada por las ganas de hacer y ver teatro. 


Así empezó el mayor festival teatral del mundo, iluminado por los generosos. Esto contradice la siguiente afirmacón: 


“Odio a la gente que hace teatro, son todos una mierda”, 


Así empieza mi novela Festival, que podés comprar acá


Pero, como yo soy bueno como los edimburgueses que regalan carbón, si ponés FESTIVAL-50 en el carrito, te lo llevás a la mitad. 


Y como soy más bueno todavía, te dejo el pdf gratis acá.


La podés leer y comprar después. Para regalar. Que no vas a andar regalando un link a un pdf. 


Y como me hago encima de bueno, te dejo el audio libro gratis acá. 


No sé qué hacer ya para que la leas. O la escuches. 


C. 


PD1: La descargás gratis en serio y es el libro real, bien editado, nada de pedofos (mi palabra inventada para “pdf’s pedorros”)